Propuesta colaborativa para el Concurso sobre el cauce del Guadalmedina, el caso de Rizoma y Paisaje Transversal.

Lunes 16/07/2012

Queremos aprovechar el fallo del Concurso de Ideas sobre el cauce del Guadalmedina para publicar la entrevista que hace ya algún tiempo tuvimos ocasión de realizar al equipo formado por el grupo Rizoma y Paisaje Transversal.

¿Qué es Rizoma?

RF. Nace como colectivo de arquitectos durante los cursos de doctorado 93/94, que se celebraron en el Colegio de Arquitectos de Málaga. Pretende ser crítico con el entorno territorial y social en el que se encuentra. A él se van sumando con el tiempo profesionales de diversas disciplinas. Rizoma Fundación se constituye en 2005 con la intención de generar recursos y convertirse en una herramienta capaz de continuar la labor iniciada por el grupo Rizoma. Desde entonces, la crítica va mezclándose con investigación, docencia y divulgación.

Esta entidad sin ánimo de lucro, calificada como de investigación por el Registro de Fundaciones de Andalucía. Cuenta con un equipo humano multidisciplinar que compone el Consejo Asesor así como con un creciente número de colaboradores, siendo éstos  personas físicas, colectivos y entidades jurídicas.

Los ámbitos de actuación se estructuran en torno a tres bloques sin separación nítida: investigación, práctica docente y defensa del espacio público y territorial. Éstos se abordan desde un enfoque participativo, de trabajo colectivo y de aprendizaje continuo para los participantes y los agentes implicados a la par que se genera información, herramientas y métodos nuevos.

Las actuaciones buscan un enfoque transdisciplinar -urbanismo, territorio, arquitectura, geografía, medio ambiente, turismo, sociología, artes plásticas, economía, biología- y transparente, accesibles para el mayor número de ciudadanos posibles. Se fomenta el trabajo en tiempo real utilizando la plataforma Citywiki, web 2.0 semioficial de la E.T.S. Arquitectura de la Universidad de Granada, facilitando el acceso directo a través de la web www.rizoma.org a los resultados conforme se van desarrollando.

¿Qué es paisaje transversal?

PT. Paisaje Transversal es una plataforma que trabaja en nuevos modelos de gestión e intervención urbana, desde un punto de vista de la transdisciplinariedad, la participación ciudadana y la ecología urbana, aplicando a los procesos las herramientas digitales.

El objetivo final es desarrollar proyectos de intervención urbana de escala variable desde la base (bottom up), facilitados por el uso de las nuevas herramientas digitales, que posibilitan los procesos participativos y ecológicos, reduciendo costes, agilizando trámites y permitiendo un modelo más democrático en la construcción de la ciudad y en la intervención en el territorio.

Paisaje Transversal surgió en junio de 2007, a raíz de que unos compañeros de la E.T.S.A.M pusiéramos en común algunas reflexiones sobre la ciudad y el territorio.  En aquel momento inauguramos un blog para establecer un lugar de encuentro entre personas con inquietudes e intereses en el paisaje y la ciudad, así como en cualquier acción relacionada con el territorio. Este foro venía refrendado por una fuerte implicación ideológica en la que la reflexión sobre estas cuestiones tenía que ser abierta, transparente y participativa. Unas características comunes a como consideramos que debe ser el proceso de construcción de la ciudad. Además organizamos conferencias y talleres de trabajo en 2008, 2009 y 2010 como complemento a los programas académicos desarrollados en la ETSAM.

En 2009 formamos una asociación universitaria para ampliar nuestra capacidad de influencia en la comunidad universitaria. Tras estas experiencias más relacionadas con el ámbito académico, a finales de 2011 decidimos emprender nuestra carrera profesional constituyendo una asociación de ámbito nacional con la cual estamos impulsando diversos proyectos relacionados con la participación ciudadana, la construcción de identidades digitales, líneas de investigación y, en definitiva, nuevas maneras de afrontar la práctica urbanística y arquitectónica.

¿Cómo surge el proyecto de investigación sobre el Guadalmedina y en qué consiste?

RF. La preocupación por el propio medio territorial y su estudio, por parte de RF, -en el caso del Guadalmedina desde el año 2007, aunque no de manera continua-, sin embargo, ha permitido conocer bien la cuenca fluvial del río, y editar el libro colectivo

Guadalmedina: un río invisible” (2011) (http://citywiki.ugr.es/w/images/a/a8/Guadalmedina_un_rio_invisible_version_web.pdf). Es decir, conocíamos el medio en el que se planteaba el concurso.

Colectivo Rizoma. Río Guadalmedina

Como viene expuesto en ANTECEDENTES: PROPUESTA PARA EL GUADALMEDINA (http://citywiki.ugr.es/w/images/f/f9/Borrador_propuesta_IDEAS_GUADALMEDINA.pdf ), existía la oportunidad de componer estratégicamente la convocatoria del concurso para la integración urbana del río, y las ideas que llevaba trabajando el entorno de la fundación, en sintonía con las del movimiento 15M (unas prácticas democráticas auténticas), para intentar sacar a la luz otras posibles “maneras de hacer “las cosas en los asuntos públicos y/o comunes. Es decir, plantear desde una perspectiva profesional un proceso de composición abierto, horizontal (no jerárquico por parte de los políticos o los técnicos), pedagógico (para la ciudadanía y para los propios especialistas), con aportación de información en tiempo real, transparente, dilatado en el tiempo, reversible y, por supuesto, y por todo ello, desarrollado con una verdadera participación pública de los habitantes del territorio afectado.

No se planteaba, entonces, una propuesta teórica, sino práctica. Así, era deseable que el proyecto trascendiese la autoría individual y se abriese a otros colectivos y ciudadanos; e incluso, podría marcar un índice de su buen hacer que se difundiese y trabajase más allá de la Málaga localista.

El planteamiento del trabajo sería sólo un inicio antes del principio. Una tarea así, únicamente tendría sentido en Málaga, y hablando del río Guadalmedina, si además de plantearse la integración urbana del río (y de toda su cuenca fluvial), de manera técnica y medioambientalmente posible, adecuada, correcta e incluso eficiente, se trabajase el proceso de decisiones que se fuesen tomando, incorporando a dicho proceso el mayor número posible de ciudadanos y agentes, fuesen éstos públicos o privados. Por incorporación no se entendía que todos los agentes implicados debiesen trabajar de la misma manera y con igual responsabilidad en las soluciones que se fuesen aportando, sino que cada uno de ellos decidiese su grado de intervención y/o colaboración, que podría ir desde el simple seguimiento del trabajo, a la divulgación de la información que se fuese generando (en tiempo real en la web y en los medios), la gestión, la asesoría, o la implicación directa en el desarrollo de determinadas tareas técnicas. Además de las personas que individualmente se pudiesen sumar a esta iniciativa común de RF (en la que ésta nunca debería figurar de forma individual), era necesario contar con otros agentes e instituciones. En principio, por las relaciones que mantiene la fundación, se podía contar con la colaboración de la Universidad de Granada y su Escuela de Arquitectura, su Dpto. de Expresión Gráfica y su Unidad de Innovación Docente; de la Universidad de Málaga (en el apartado de instituciones públicas); de la Red Andaluza Nueva Cultura del Agua; con algunos grupos ecologistas (Ecologistas en Acción); y con algunas personas implicadas en el movimiento 15M de Málaga y Madrid.

¿en qué consiste?

La propuesta que presentamos muestra un posible proceso para la obtención de la máxima potencia del territorio del río Guadalmedina, entendido en toda su amplitud y en todas sus dimensiones, especialmente dirigido a la seguridad del territorio y a la lucha contra el cambio climático.

Entendemos por potencia del territorio la composición inmanente del medio y de la población (humana y no humana) que lo van constituyendo y formando a lo largo del tiempo, en sus múltiples, variadas y cambiantes relaciones. La máxima potencia sería —como en el clímax de un ecosistema—, la consecución del estado «climácico» del territorio; es decir, de la máxima autonomía y biodiversidad del mismo con el mínimo gasto energético del conjunto de sus componentes, según el paso del tiempo. Una práctica de autonomía es aquella que produce más libertad y más potencia de ser en el individuo y/o en la colectividad que se implica en la práctica. Esta condición también puede extrapolarse al medio.

Por tanto, no se trata ni mucho menos del desarrollo del territorio para su progreso, sino de plantear la búsqueda y el encuentro de aquellos dispositivos y estrategias que hagan del territorio el medio más autónomo para sus pobladores, y que convierta a los pobladores en más autónomos compuestos con el medio.

La propuesta es un ensayo de proceso colaborativo que pretende conseguir el mayor potencial del territorio del río mediante la interrelación de los distintos y variados agentes que, según el camino que propone François Ascher en “Los nuevos principios del urbanismo” (2010):

-Trata de establecer dispositivos, y no planes o proyectos, que puedan servir para elaborarlos, discutirlos, negociarlos y los hagan avanzar;

- Se plantea como un proceso reflexivo, en donde el análisis no precede a la regla y al proyecto, sino que está presente de manera permanente. El conocimiento y la información se usan y elaboran antes, durante y después de la acción;

- Acepta la precaución dando lugar a controversias y los efectos y las exigencias de lo sostenible; donde la energía principalmente renovable se pueda repartir, como sugiere Jeremy Rifkin en “La tercera revolución industrial (2011), de una manera mucho más transversal, equitativa y democrática en el territorio;

- Entiende que la concepción y la realización son resultado de la intervención e interacción de múltiples agentes con ideas, deseos, e intereses distintos, y de la combinación y composición de todo ello;

- Introduce la flexibilidad y el consenso, de efecto catalizador, aceptando las dinámicas de la sociedad;

-Se compone de elementos heterogéneos, híbridos, de soluciones múltiples, de redundancias, de diferencias…

¿Cómo surge la colaboración en el concurso ‘en mitad del proceso’? ¿de qué fases consta (investigación, concurso, post-concurso)?

RF. Como se ha dicho antes, era fundamental entender la manera de funcionar propuesta, y a la vez divulgar lo más posible el proceso del trabajo. No por ser conocidos y famosos, como desean muchos arquitectos, sino como parte intrínseca del trabajo, para que fuese colectivo, cooperativo, abierto, transparente, autopedagógico, plural…, y Paisaje Transversal reunía esas condiciones ideales.

La explicación del trabajo del concurso se divide en pre-concurso, concurso y post-concurso. La idea consiste en contar cómo se podría actuar en el territorio, de un alto valor medioambiental en muchos sentidos y desde perspectivas amplias, mostrando una trayectoria anterior que de alguna manera garantizase las posibles actuaciones futuras. El futuro siempre se plantea como posibilidad abierta, nunca como proyecto definido a hacer.

PT. Conocíamos el proceso desde hacía años y de hecho habíamos publicado varios artículos que Ana Vida (exalumna de José María Romero) nos hacía llegar en relación con el proceso de Guadalmedina en general y el de Palma Palmilla en concreto. Había una sintonía entre Rizoma Fundación, el trabajo que desarrollaban en la ETSAG con la CityWiki en clases de José María Romero y Javier Fernández, y Paisaje Transversal. El verano pasado recibimos una llamada de José María explicando un poco la idea del concurso, pero sin mucha concreción sobre cuál podía ser nuestro papel en él. Más adelante la idea fue tomando forma y cuando se planteó el calendario para confeccionar la entrega decidimos ir a Málaga a estar una semana trabajando y aportando nuestra visión externa.

¿Cómo se planteó la participación en el concurso como un proceso abierto y desde la transparencia? ¿qué problemas os ha podido ocasionar el llevarlo a cabo con esta premisa?

RF. Era algo que venía de hace tiempo y casi naturalmente. Podríamos decir, a la manera de Humberto Maturana, que casi de forma biológica.

Hablar de problemas es utilizar un criterio tradicional, competitivo. Si se aceptan los planteamientos citados de manera radical, es decir, desde la raíz, no hay problemas, pues lo que va viniendo es lo que tiene que venir. O sea, los acontecimientos que surgen es el precioso material con el que hay que trabajar. De hecho, si no apareciesen los deseados “problemas”, no existiría este tipo de planteamiento, ni existiría la verdadera creación colectiva y social.

Estamos tan acostumbrados a que nos manden, a ser siervos de alguien o de algo (ya sean personas, ideas, o cosas), que el único problema sería el de no saber dejarse llevar por los acontecimientos, siendo lo suficientemente creativos e imaginativos para aprovecharlos y componerlos de la manera más eficiente, gastando el mínimo de energía posible (como sucede en un ecosistema climácico).

PT. La idea de plantear un concurso como proceso abierto y transparente tiene muchas ramificaciones. La principal tal vez sería la propia cuestión de que los concursos de arquitectura sean las situaciones más insostenibles e ineficientes del mundo: un montón de equipos compitiendo por un premio exiguo, invirtiendo innumerables horas de trabajo para, en el mejor de los casos, obtener el premio y construir un edificio o realizar una intervención, pero que muchas veces todo se queda en agua de borrajas (los famosos Europan). Por otra parte tiene que ver con el necesario cambio de paradigma en el ámbito profesional mediante el que pasemos de una lógica competitiva a una colaborativa, tenemos que pasar de la competición a la colaboración necesariamente, por solidaridad y supervivencia.

En cuanto a la transparencia y el proceso abierto es algo inherente a la práctica de Paisaje Transversal. La monitorización del proceso creativo por una parte permite el trabajo en red, es decir, que las personas que no se encuentren físicamente participando en un proyecto puedan aportar ideas, críticas y sugerencias al proceso creativo. En este sentido, el proceso se planteaba para integrar todo tipo de comentarios e ideas provenientes de las diferentes redes sociales asociadas a Paisaje Transversal y Rizoma Fundación, queríamos que hasta un tuit pudiese tener su reflejo en la entrega. No tuvimos mucho éxito, pero si conseguimos que algunas personas se acercaran hasta el estudio gracias a la labor de difusión que hicimos en las RRSS.

Por otra parte esta apertura del proceso también se planteaba como un viaje inverso. Es decir, que la gente asociada a las distintas redes de Rizoma y Paisaje Transversal pudiera “aprender” u obtener ideas que les fueran de utilidad para implementarlas en su práctica profesional. Incluso planteamos que otros equipos que se presentaban al concurso pudieran incorporar en sus propuestas ideas que surgían en este proceso y viceversa. En vez de eso el único retorno que recibimos por parte de los otros equipos fueron 3 denuncias.

La monitorización y “transparentización” del proceso puso de manifiesto precisamente el ambiente competitivo que se palpa en este tipo de concursos, así como el recelo que supone tratar de plantear unas dinámicas de trabajo más abiertas, colaborativas y solidarias. Esto produjo algunas situaciones muy estimulantes que demostraron que estábamos trabajando en buena línea, dado que gracias al trabajo de monitorización conseguimos mucha repercusión y eso incomodó a más de uno.

Los primeros que saltaron fueron la gente de la Fundación CIEDES, que convocaba el concurso. Nos mandaron un e-mail diciendo que tuviéramos cuidado y que recordáramos que en las bases se establecía que no se podía publicitar la entrega antes del fallo del jurado. El asesor legal les contestó diciendo que este proceso no contravenía las bases, en tanto que no estábamos publicando nada de lo que íbamos a entregar sino simplemente estábamos contando el proceso de la entrega. Y era así, no publicamos nada de lo que luego entregamos. De hecho la propia Fundación CIEDES comprendió perfectamente esta situación y al final estuvieron encantados de lo que habíamos hecho: una vez entregado, a la media hora llamaron a Rizoma para decirles que habían recibido la tercera denuncia por parte de algún equipo que estaba en el concurso para que invalidasen nuestra entrega. Ellos les dijeron que no lo iban a hacer y que estaban muy contentos de que lo hubiéramos entregado. Así que al final el proceso sirvió también para generar esa pedagogía en la administración, ya que entendieron que este proceso le dio una visibilidad muy importante al concurso y al río a nivel nacional e internacional.

¿Quiénes formaron parte del equipo que presentó la propuesta? ¿cuál era su estructura organizativa? ¿cómo surge la colaboración de Paisaje Transversal y cómo eso modifica el trabajo de investigación desarrollado hasta ahora?

RF. Para saber del equipo, pues pasaron por el estudio de Málaga 50 personas los últimos 15 días, lo mejor es echarle un vistazo a los diagramas que se hicieron después de la presentación de la propuesta. Se encuentra en la página 2.0 de la propuesta del concurso en CityWiki: http://citywiki.ugr.es/wiki/Rizoma_Fundación/guadalmedina, junto con la autoevaluación colectiva que nos hicimos:

http://citywiki.ugr.es/w/images/5/5c/Rf-DIAGRAMAS_DEL_EQUIPO_CONCURSO_DEL_GUADALMEDINA-AVP3.pdf

 

Diagrama del equipo tercera propuesta (19‐03‐2012)

Hay que destacar la labor de los estudiantes de la Escuela de Arquitectura de Granada que han participado en las excursiones, acciones y talleres previos, y que, aunque algunos no pudieron pasarse finalmente los últimos días, sí aportaron en conjunto un trabajo colectivo de base muy importante para la definición de la propuesta presentada. De hecho, la producción de información técnica y propositiva ha sido tan grande que se les ha pedido que redacten unos posts con aquella documentación que no se ha podido incluir en los paneles definitivos

Paisaje Transversal aporta su especialización en procesos participativos, que implica su habilidad en saber contar las cosas que afectan a un territorio concreto, y en saber divulgarlas ampliamente a través de las redes. En especial, de forma muy atractiva en su propio blog. Cuando se incorporaron a la tarea cuestionaron que se aportasen propuestas concretas, cosa que se cumplió. También PT defendió la primacía de los ciudadanos frente a los técnicos y políticos, a lo que RF, matizando, añadió, a la de los habitantes humanos, la de los no humanos, que en un proyecto medioambiental son fundamento.

Respecto a las experiencias personales durante la elaboración del concurso ¿con qué os quedáis?

RF. En las diversas autoevaluaciones vienen bastante bien definidas las impresiones personales

http://citywiki.ugr.es/w/images/5/58/Rf_Acompaño_19_autoevaluaciones_RG.pdf.

Por resumir, y sin mucho rigor, se han ordenado más o menos según han llegado, excepto la del coordinador, que es la última. Aunque no son ni la mitad de las que podrían haberse recogido, dan una buena muestra de lo que ha sido, o podría seguir siendo el proceso.

Hay autocríticas bastante críticas (especialmente la de Paco Puche), agridulces (como la de Clara del Cerro), de un alto contenido conceptual (Eduardo Serrano), de una buena descripción del proceso y sus posibles consecuencias profesionales (Ana Vida, Jon Aguirre, Rubén Mora, Jorge Arévalo y Jara Jara), las hay precisas y bien escritas (Júlia Gomar), las hay de anécdotas y sucesos (de algunas/os estudiantes), las hay afectivas (muchas de ellas), o como diría Maturana, emocionales (sobre todo la del coordinador), las hay sin terminar y sin firmar. También las hay que todavía no lo son (unas 30), e incluso, las hay de a quien no se le pidió (sólo por error), pero aún así la emitió, y que hay que agradecer de verdad (Anne Zardini).

PT. Más allá de las autoevaluaciones que hicimos desde Paisaje Transversal (Jorge Arévalo Martín y Jon Aguirre Such), lo cierto es que es un proceso en el que aprendimos mucho a la vez que pudimos poner en práctica muchas de las ideas que teníamos en mente desde hacía tiempo en relación con procesos creativos abiertos, transparentes y colaborativos.

Por otra parte a nivel personal fue maravilloso conocer y compartir el proceso con el equipo humano que conforman Rizoma y su red de colaboradores y gente proveniente de la ETSA de Granada. Sin duda compartir charlas con gente como Paco Puche o Eduardo Serrano fue algo increíble.

Respecto a la propuesta, ¿qué papel juega la sociedad – el usuario en la gestación de la propuesta? ¿qué grado de definición planteáis o cuáles son más bien las estrategias que se proponen?

RF. Se podría decir que la ciudadanía no ha participado, aunque se hayan convocado y realizado talleres, acciones, excursiones, entrevistas…. El trabajo ha ido más encaminado a mostrar cómo se podría hacer la propuesta en caso de que se aceptase la idea, que a desarrollar un proyecto técnico ya de por sí complicado, pues no teníamos a mano ejemplos conocidos, por lo menos en nuestro entorno próximo.

 

Excursión y acción durante taller de noviembre en Málaga (6 de noviembre de 2011)

Acción trampantojo de 14 de diciembre 2011 en Málaga

PT. Los ciudadanos de Málaga han sido integrados en la propuesta ya que está planteada como un proceso participativo que los sitúa en el epicentro del proyecto de regeneración del río. En este sentido la propuesta recoge múltiples estrategias para lograr su implicación en el mismo (talleres, charlas, estrategias de pedagogía urbana, etc.). Además muchas de las cuestiones e ideas que han surgido desde que arrancara el proceso en 2007 han sido gracias a los distintos procesos participativos.

En un momento de la entrevista habláis de arquitectura Creative Commons, ¿qué entendéis con esto? ¿cuál sería el modelo económico de este planteamiento? 

RF. Debemos tener cuidado con las etiquetas (con el habla), aunque a veces nos sirvan para entendernos. Una arquitectura así no consta de pasos o directivas a seguir. Supone crear y fomentar un ambiente. En este caso nos remitimos a la contraportada del último libro que hemos publicado “Insistir y resistir: ideas para la reurbanización de la antigua Carretera de Cádiz”: Lo que planteamos no es tanto defender proyectos como lanzar y recibir ideas; no ir a remolque sino adelantarnos con iniciativas; no imponer el parecer de los expertos sino hablar desde nuestra irrenunciable ciudadanía; no limitarnos a esos lapsos de tiempo, cada vez más residuales, que las leyes conceden a los ciudadanos, sino ejercer como tales permanentemente haciendo política.

(http://citywiki.ugr.es/w/images/6/6d/Insistir_y_resistir.pdf)

De igual forma que no existe una arquitectura ecológica (sólo para el capital), tampoco puede existir una arquitectura 2.0 o creative commons. Lo importante es el ambiente. También hemos aprendido que el habla es acción y la acción es una manera de hablar, y que los actos del habla son comunes, es decir, de todos.

No es un problema de modelo económico, sino más bien de que socialmente se vayan favoreciendo prácticas cooperativas, no sólo porque sea rentable desde el punto de vista económico, sino en todos los sentidos. Aunque para esto supuestamente nació el urbanismo de la mano de Ebenezer Howard y Patrick Geddes hace bastante más de un siglo, y todavía no se ha conseguido mucho.

PT. Las adjetivaciones no son buenas, nunca lo han sido. Son nuestros hechos los que nos definen, no las palabras. En este sentido no nos gustaría que se proyectase la idea de que por decir que haces arquitectura creative commons o copyleft validas tu práctica profesional. Lo importante es lo que haces, como lo haces y para qué lo haces.

En este sentido lo importante es empezar a promover un cambio de paradigma en la práctica profesional de la arquitectura. Es imprescindible, teniendo en cuenta que entender la arquitectura y el urbanismo tal y como lo hemos hecho hasta ahora nos ha llevado a la situación que nos ha llevado: burbuja inmobiliaria, especulación, depredación indiscriminada del territorio, etc. Los arquitectos han tenido parte de culpa en toda esta situación, en tanto que han vivido en connivencia con todos los procesos especulativos que ha acarreado la crisis inmobiliaria en España.

Pero, ¿cuáles son las claves de este cambio de lógica profesional en la arquitectura?

Seguramente la principal sea saber incorporar las herramientas digitales y las dinámicas en red que se han estado desarrollando en los últimos años. Las redes sociales digitales, las posibilidades que ofrece Internet, la lógica de código abierto y del “cerebro colmena”, por poner algunos ejemplos, son elementos cuyo uso tenemos que empezar aplicar o a intensificar. Por otra parte, urge abandonar ese escenario de constante competición (concursos, ofertas, etc.) en el que nos hemos desenvuelto, buscando nuevas dinámicas colaborativas. Tenemos que ser capaces de inventar estructuras y metodologías de trabajo comunes capaces de explotar las posibilidades que el entorno digital nos ofrece. No como sustitución del entorno físico, sino como consecución de espacios de trabajo híbridos, producto de un viaje de ida y vuelta constante entre ambas esferas. Aplicar lo que aprendamos de una en la otra y viceversa, produciendo así un retorno constante.

Sin embargo, no sólo se trata de aplicar herramientas digitales y dinámicas heredadas del movimiento del software libre, sino de saber interpretarlas en términos arquitectónicos y urbanísticos de cara a su implementación en los proyectos e intervenciones. En este sentido tenemos que empezar a incorporar a nuestro vocabulario y a los procesos creativos ciertos conceptos provenientes de otros ámbitos y disciplinas.

Las cuestiones monetarias en este tipo de procesos hay que dejarlas claras desde el principio en forma de acuerdos o contratos. Es una cuestión puramente burocrática que puede y tiene que ser fácilmente resuelta desde el principio. Paralelamente hay que plantear algún sistema de medición del trabajo si colaboran varios equipos a la vez, pero eso tampoco debe resulta problemático si se tiene una buena predisposición a colaborar. Si quieres involucrarte en este tipo de procesos has de saber que tienes que hacer concesiones y llegar a consensos. Por eso lo importante no es el aspecto monetario sino el ambiente de trabajo y la confianza en este tipo de procesos. Si no se tiene esto el resto no funcionará. Somos conscientes de la dificultad de afrontar este tipo de planteamientos, en tanto que se enfrentan frontalmente a la lógica competitiva en la que hemos sido educados los arquitectos.

¿Cómo pensáis que en estos momentos podían plantearse los concursos desde los condicionantes comentados hasta ahora? ¿cabría la posibilidad de plantear un nuevo modelo de concursos? ¿cómo pasar de la competencia en los concursos a la colaboración en los concursos?

RF. El sistema no es el problema. Son las ideas preconcebidas de las personas. Cualquier proceso puede abrirse por la gente, si se quiere dejar que pase. De hecho, la ley de Contratos del Estado obliga a que todo sea público y transparente, así como lo aconseja el libro Blanco de la Gobernanza en Europa. El problema no está en las cosas, sino en las cabezas, en las ideas preconcebidas vacías de imaginación, en las inercias de las que sólo unos pocos sacan beneficios. Como decía el diputado Antonio Gutiérrez: “hay que evitar que los tontos y los malvados de compongan”.

Para eso es buena la divulgación de estas “otras maneras de hacer”, como hacéis vosotros (y de vez en cuando, dejar a los tontos y los malvados sin argumentos). Por tanto, no consiste tanto en pensar y hacer lo contrario de los que detentan el poder y el saber, sino en pensar y actuar diferente, de una manera otra.

Pregunta obligada ¿qué pasará con el trabajo desarrollado hasta ahora en el caso de no ganar el concurso? ¿qué duración tiene el proceso y hasta qué punto es independiente a la convocatoria para que los planteamientos se lleven a cabo?

RF. Llevamos trabajando en nuestro entorno ZoMeCS (Zona Metropolitana de la Costa del Sol), desde que empezamos hace bastantes años, y seguiremos haciéndolo.

La convocatoria del concurso ha sido un acontecimiento que se ha utilizado para profundizar en lo que habíamos hecho, veíamos e intuíamos, y que sin esa oportunidad o meta concreta, de forma cooperativa y desinteresada, es bastante complicado de acometer. Aunque no por falta de ganas ni de convicción.

Cualquier otro acontecimiento externo que nos provoque lo necesario será suficiente para que nos impliquemos otra vez, entre otras motivos, porque nos gusta pensar y explorar nuestro espacio habitable, y si podemos, decidir sobre él constituyéndonos en ciudadanía..

PT. Desde luego es necesario cambiar la manera en la que se hacen y se convocan concursos de arquitectura. Lo que en un principio se planteaba como un buen mecanismo de transparencia y de sana competencia igualitaria, se ha convertido cada vez más en un coto meritocrático, burocrático y curricular muy restrictivo. Lo hemos visto en el concurso del Guadalmendina con los requisitos que se planteaban.

Por otra parte está la ineficiencia e insostenibilidad a la que aludíamos antes: muchas horas de trabajo y sueño malgastadas, mucho material, papel etc. que va a parar directamente a la basura. No sabemos cómo plantear nuevas estrategias colaborativas, no hay una receta. Para ello es importante recuperar una de las citas que salió a colación durante el proceso de Guadalmendina y una frase que nos ha marcado profundamente a posteriori: Las ideas son el resultado de los hechos, y no los hechos de las idea, de John Berger.

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