Autores: Simón Francés + Arturo Alberquilla
La oportunidad que se nos presentaba no podíamos dejarla pasar, no se trataba de desarrollar un concurso más, sino de plantear una continuidad tras la experiencia previa en el desarrollo de otro mercado como colaboradores en el estudio Aranguren & Gallegos. La Rehabilitación del Mercado de Atarazanas en Málaga supuso dentro del casco histórico de la ciudad, un foco de reactivación social; de la misma manera, entendíamos el papel de la nueva Recova dentro del centro histórico de la ciudad de San Cristóbal de la Laguna.
Como punto de partida teníamos muy claro que el mercado se debía entender como un lugar de intercambio, tanto comercial como social, y para ello la relación con la ciudad debería estar en continuidad. El mercado se entiende como una plaza cubierta entre la Plaza del Adelantado y la nueva Plaza del Mercado. Por esta razón el proyecto debía resolver el programa comercial en un único nivel, el de la calle.
El trato directo con los comerciantes en el desarrollo del Mercado de Atarazanas nos aleccionó de la importancia que tiene para ellos su localización estratégica dentro del mercado y su relación con la calle. Situarse lo más cerca del exterior y entender el puesto como un escaparate nos llevó a tomar la decisión de abrir la fachada en todo su perímetro y generar plazas interiores. El resto del programa se resuelve en las plantas superiores a modo de cajas colgadas que cubren el espacio comercial.
Cuatro podrían ser los puntos que resumen la generación del proyecto:
1 Segregación. Distinción entre programa propio del mercado y programa de carácter administrativo, quedando este último concentrado en un edificio anexo de igual carácter.
2 Liberación de planta baja permitiendo la continuidad del espacio público que se desarrolla bajo un conjunto de cajas colgadas. Alejándonos de la imagen habitual de mercado tradicional, proponemos la creación de un espacio de convivencia de servicios, replanteando la idea de puesto dentro del mercado. Para ello proponemos la creación de espacios libres a modo de plazas, en relación con los puestos del mercado que actúan como activadores, permitiendo diferentes disposiciones posibles.
3 Ruptura del volumen edificatorio. El volumen permitido por normativa, dificulta la creación de un espacio en planta baja capaz de responder a necesidades básicas de ventilación e iluminación natural. Como respuesta, el volumen queda disgregado, fragmentado en volúmenes menores, en forma de cajas independientes, que se distancian unas de otras para permitir la entrada de luz natural al interior y la ventilación y que cuelgan de una gran estructura.
El conjunto de cajas se comportan como elementos opacos salvo en uno de sus frentes, coincidente con la pasarela perimetral, a través del cual queda iluminado el espacio interior, así como mediante un sistema de lucernarios perimetrales.
4 Estructura y fachada. La solución estructural permite liberar la planta. Se conforma como una jaula abierta de apoyo perimetral convirtiendo la estructura en fachada (ESTRUCTURA = FACHADA). La ligereza y transparencia de la fachada permite la relación interior-exterior, tanto física como visual, evitando la creación de espacios residuales en los encuentros con los edificios colindantes Ermita de San Miguel y edificio Judicial.
Sin duda alguna, este reconocimiento supone para nosotros una inyección de moral y un estímulo para seguir trabajando en esta dirección.